Este experimento permitirá obtener patrones de diseño de edificios a partir de soluciones concretas de ahorro energético, de manera que se diversifiquen los recursos energéticos convencionales y se reduzca el impacto ambiental de la edificación.
Las viviendas de esta urbanización, que está ubicada en el sur de Tenerife, son todas diferentes, pero se han construido con un objetivo común: autosuficiencia energética y cero emisiones de dióxido de carbono (CO2). Cada uno de los arquitectos seleccionados en un concurso internacional convocado por el Instituto Tecnológico de Energías Renovables (ITER) ha plasmado en las casas sus propias soluciones bioclimáticas, según la información facilitada por el Cabildo de Tenerife.
La urbanización se ha concebido como un laboratorio que ahora debe ser habitado por personas que realicen sus actividades normales en él, aunque el alquiler será por periodos cortos y está ubicada en terrenos del ITER. De esa manera, se podrá seguir el comportamiento real de cada vivienda y de cada una de las soluciones energéticas y bioclimáticas ideadas por los arquitectos. Como ninguna vivienda es igual a otra y cada arquitecto ha adaptado las soluciones bioclimáticas a su respectivo proyecto, esta urbanización es única para poder estudiar las distintas técnicas empleadas.
En los edificios hay sensores para medir temperatura, humedad o circulación del aire y una vez ocupadas se podrá establecer el confort de cada una. Aunque diferentes, hay aspectos comunes a todas las casas, como su aislamiento térmico para evitar las pérdidas de calor y frío o la reducción de ruidos del exterior.
Fuente: Gabinete de Prensa del Cabildo Insular de Tenerife, viernes 23 de julio de 2010.